La película del día

Críticas de cine y cobertura de festivales

La película de nuestra vida (2016)

la_pelicula_de_nuestra_vida-190231773-large

La distribuidora independiente Márgenes llevas años trayendo a nuestras salas esas obras iberoamericanas experimentales y radicales que apenas encuentran espacio en las mismas. Como ejemplos recientes de ello tenemos O Futebol (2015), El destierro (2015) u Oleg y las raras artes (2016). Y ahora nos llega de la misma mano la ópera prima de Enrique Baró Ubach La película de nuestra vida, un filme estival y optimista sobre cómo el cine ayuda a mantener en la retina aquello que, de otra manera, solo existiría ya en nuestra memoria.

Enrique-Baro-Ubach-Mas-que-explicar-una-historia-abordo-un-tono-un-estado-de-animo_landscape

Dividida en episodios, la cinta nos muestra tres distintas generaciones de un hombre, que podrían ser abuelo, padre e hijo, o la personificación de tres etapas de la misma persona, que se reúnen en la casa donde han pasado los veranos para despedirse de ella antes de perderla. Allí, el tiempo, frente a su inexorable paso, parecerá detenerse, dejando de existir todo lo que hay fuera: los días pasan entre comer, dormir, nadar, jugar, hacer tonterías… La película de nuestra vida es una obra en la que el espacio, reducido a los límites de esa propiedad, se convierte en el elemento fundamental de unión de ese trío de personajes distanciados por las particularidades propias de cada edad. El director recrea multitud de los propios vídeos caseros de su familia desde 1953, dándole a la cinta un espíritu atemporal, solamente roto por un recurso ya muy típico del cine postmoderno actual como es la introducción de algún tema musical indie.

Como decíamos al principio, el impacto de las imágenes en un cinéfilo potencial puede causar un deseo de revivir todo aquello que solo permanece en nuestra cabeza. El metalenguaje por tanto tiene una relevancia fundamental en la película, ya que Baró Ubach, a la manera de Jonás Trueba en Los ilusos (2013), rompe la ficción introduciendo fragmentos del proceso de creación y mostrando los engranajes del propio cine. La cinta se caracteriza por combinar de manera casi forzada un naturalismo extremo con construcciones explícitas, como todas las de las bañistas, creando composiciones cézannnianas de diferentes posturas casi escultóricas. Lo mismo ocurre con el reparto, en el que al trabajo de actores profesionales como Francesc Garrido se aúna la labor de casi improvisación del propio padre de Ubach Baró. Pero en lugar de tender a la abstracción, el realizador introduce una mínima aunque muy legible línea narrativa, en la que también comparte con Trueba el mismo tono melancólico y analógico, y la importancia de la música en directo para el desarrollo (o en este caso, la finalización) de la acción.

1479033466746_0806x0566_1479033694353

La película de nuestra vida es como esas canciones de verano, ligeras y desenfadadas, pero también nostálgicas, ya que cuando las oyes después de unos años, recuerdas los sentimientos que te transmitían. Baró Ubach trata de rescatar esas sensaciones en un trabajo tan personal como fácil con el conectar si se ha pasado por esas experiencias que convierten la fugaz existencia en algo lúdico y divertido.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 19 junio, 2017 por en Cine español y etiquetada con , , .

Navegación

A %d blogueros les gusta esto: